
La osteocondrosis torácica se diagnostica en muchas personas que llevan un estilo de vida poco saludable. La localización en esta parte de la columna es menos común que en otras partes, ya que aquí la movilidad de las vértebras es limitada y las lesiones ocurren muy raramente. La enfermedad se manifiesta como un síndrome de dolor agudo, un cambio característico de postura y, por tanto, nunca pasa desapercibida. Si antes la padecían personas de edad avanzada, en las últimas décadas la patología se ha vuelto significativamente "más joven", es decir, se registra en personas menores de 50 años.
Características de la enfermedad.
La osteocondrosis del tórax es una patología ósea, cuya peculiaridad es la aparición de cambios degenerativos en los propios tejidos. Debido a su localización en la parte media de la columna, representa un grave peligro, ya que provoca el desarrollo de una serie de complicaciones. La enfermedad provoca una alteración del metabolismo normal, una disminución de la elasticidad del cartílago y la destrucción del anillo fibroso. Los rasgos característicos de la patología son:
- Los síntomas no aparecen inmediatamente, sino a medida que se desarrolla el proceso.
- Los procesos degenerativos son extensos, ya que afectan a cartílagos, músculos, tejido conectivo y raíces.
- El sistema musculoesquelético y el sistema nervioso se ven afectados.
- Los primeros signos a menudo se confunden con enfermedades del sistema cardiovascular o del tracto respiratorio, ya que el cuadro clínico es similar.
La osteocondrosis ocurre con tanta frecuencia en mujeres como en hombres. La patología comienza con el impacto de factores negativos en el disco espinal. Poco a poco se vuelve más delgado y el espacio entre los segmentos de la cresta se vuelve más pequeño. Esto provoca compresión de las raíces nerviosas, disminución de la movilidad de la columna y proliferación de procesos óseos (osteofitos). Por eso los pacientes sienten tanto dolor.

Razones
La condrosis torácica es menos común que otros tipos de patología (cervical lumbar), ya que las vértebras de esta zona están inactivas. No funcionan por separado unos de otros, y si se realiza algún tipo de ejercicio físico se encienden todos a la vez. Pero hay factores negativos que contribuyen al desarrollo de la enfermedad. Hoy los expertos identifican las siguientes razones principales:
- Escoliosis. La curvatura de la columna a menudo contribuye al deterioro del sistema musculoesquelético en su conjunto.
- Actividad física. El entrenamiento exhaustivo sin la supervisión de un entrenador o el movimiento constante de pesas con una sola mano también provoca la aparición de deformaciones y degeneración del tejido óseo.
- Lesiones. La aparición de daños en esta sección provoca el desarrollo de un proceso degenerativo.
- Obesidad. El exceso de peso corporal crea una tensión adicional en la columna, lo que conduce a un deterioro de la nutrición del tejido óseo, estancamiento del cuerpo e incapacidad para moverse normalmente.
- Desequilibrios hormonales o trastornos metabólicos. Esto ocurre con mayor frecuencia en el contexto de otras enfermedades, por ejemplo, diabetes, patología de las glándulas suprarrenales y problemas endocrinos.
- Deficiencia de sustancias. La destrucción del tejido óseo es causada por una mala nutrición, falta de calcio, vitamina D y otros componentes saludables en la dieta. Como resultado, los huesos se vuelven frágiles y todo el sistema musculoesquelético sufre.
- Embarazo. El proceso de tener un hijo requiere enormes costos por parte del cuerpo femenino y, a medida que el feto crece, la carga solo aumenta. Por tanto, este período puede convertirse en un factor provocador de problemas con la cresta.
Además, los factores indirectos incluyen trabajo físico pesado o poca movilidad durante el día, predisposición hereditaria, uso de tacones altos, estrés frecuente, malos hábitos e hipotermia. El tratamiento de la osteocondrosis de la columna torácica casi siempre comienza con la determinación de la causa. Esto le permite seleccionar tácticas de control con la mayor precisión posible y lograr excelentes efectos de los medicamentos.
Etapas de desarrollo de la osteocondrosis.
La osteocondrosis de la columna torácica se desarrolla lentamente, pero debido a la ausencia de síntomas pronunciados en las primeras etapas, a menudo pasa desapercibida hasta que la deformación causa complicaciones graves. La patología ocurre en varias etapas.
- 1er grado. En esta etapa, el disco intervertebral apenas comienza a perder humedad, se deforma gradualmente, se vuelve más quebradizo y se cubre de grietas. Esto prácticamente no tiene ningún efecto sobre su bienestar. El dolor aparece periódicamente, pero desaparece rápidamente en reposo.
- 2do grado. El estado del disco empeora, su altura es cada vez menor. Los músculos de la zona de la lesión casi siempre están tonificados. En esta etapa aparecen sensaciones desagradables y dolores de espalda, que no permiten realizar con facilidad su trabajo habitual. La columna ya no es tan flexible y comienza a perder su estabilidad, lo que aumenta el riesgo de sufrir una hernia.
- 3er grado. El síndrome de dolor en esta etapa sólo se intensifica si no se toman medidas a tiempo. Las grietas en el disco se hacen más grandes y el núcleo pulposo comienza a sobresalir hacia afuera. Hacer trabajo físico es difícil; el autocuidado, aunque preservado, es difícil, especialmente para las personas mayores.
- 4to grado. Si no se comienza a tratar la osteocondrosis a tiempo en etapas más tempranas, los discos se dañan, lo que conduce a la proliferación del tejido conectivo. La fibrosis provoca el bloqueo de segmentos adyacentes de la columna. El cuerpo intenta compensar lo que está sucediendo compensando la estructura ósea, que está cubierta de apófisis parecidas a espinas.
Es mejor comenzar la terapia para la condrosis de la columna torácica en una etapa más temprana, esto aumentará las posibilidades de un tratamiento exitoso y la recuperación completa del paciente. Por tanto, no debes ignorar ni el más mínimo dolor que aparece en el pecho durante el ejercicio o el trabajo. Los exámenes periódicos realizados por un médico con fines preventivos ayudarán a prevenir el desarrollo de la enfermedad.
Síntomas
Lo insidioso de la enfermedad es que los signos de la condrosis torácica son en muchos aspectos similares al cuadro clínico de la enfermedad cardíaca. Esto hace que sea muy difícil hacer un diagnóstico. Los síntomas primarios se observan solo al realizar actividades físicas. La patología se identifica por las siguientes manifestaciones:
- Dolor. Puede ser doloroso o duradero, sentirse en el área del corazón, en la boca del estómago, entre los omóplatos o en el hipocondrio. Desaparece tan pronto como el paciente se acuesta o se sienta cómodamente. Se intensifica cuando giras, doblas o levantas los brazos, o cuando respiras profundamente. El grado y la intensidad del síndrome pueden variar.
- Constricción en el pecho. Puede ir acompañado de dolor en la espalda, así como de imposibilidad de respirar profundamente.
- Disminución de la sensibilidad de las extremidades. Las manos y los pies se vuelven notablemente más fríos al tacto y periódicamente aparece hormigueo o "piel de gallina".
- Aumento de la sudoración, miedo o ataque de pánico.
- Alteración del tracto gastrointestinal. Los pacientes suelen experimentar hinchazón, exacerbación de la gastritis, dolor abdominal y estreñimiento.
Si, además del dolor en el pecho, se observa intoxicación y aumento de los latidos del corazón, es necesario tomar una tableta de nitroglicerina y llamar a una ambulancia. Esto podría ser un ataque de infarto de miocardio. Además de los descritos anteriormente, los síntomas característicos de la osteocondrosis de la región torácica incluyen mareos, desmayos, hinchazón de las extremidades, disminución de la sensibilidad en la zona afectada, malestar general y disminución del rendimiento.
¡Para referencia! En las mujeres, los síntomas son más pronunciados que en los hombres, especialmente los de naturaleza vegetativa.
Los pacientes a menudo se quejan de dolor en el tracto gastrointestinal y en el corazón. Además de los síntomas principales, también se pueden observar dorsago (sensaciones cortas y dolorosas acompañadas de rigidez) o dorsalgia (síntomas leves desagradables en la columna). Se irradian al hipocondrio, provocando rigidez muscular o sensación de nudo en la garganta, especialmente peor después de una estancia prolongada en una posición incómoda.

Diagnóstico
Cuando aparece dolor en el esternón, los pacientes se apresuran a consultar a un médico local. El médico entrevista al paciente, realiza un examen visual y elabora un historial médico. Se realiza un diagnóstico preciso después de realizar las pruebas. Además de donar sangre y orina, una persona debe someterse a las siguientes técnicas de hardware:
- Radiografía de la columna torácica.
- Resonancia magnética o tomografía computarizada.
- ECG o prueba en cinta rodante.
También deberá consultar a un cirujano ortopédico y registrarse con este especialista si se confirma el diagnóstico. A las mujeres mayores de 40 años se les prescriben mamografías adicionales para excluir enfermedades de las glándulas mamarias, cuyos síntomas son similares a la manifestación de la osteocondrosis.

Métodos de tratamiento
Es más fácil deshacerse de la patología en la etapa inicial, cuando los ejercicios y las correcciones del estilo de vida son altamente efectivos. Si ya ha comenzado, el médico selecciona las tácticas de control individualmente, teniendo en cuenta la edad del paciente, la etapa de la enfermedad y la gravedad de los síntomas. En el período agudo, se recomienda reposo en cama y actividad mínima, el régimen de tratamiento se ajusta gradualmente, se agregan ejercicios y masajes. El impacto se lleva a cabo de manera integral y generalmente incluye varios enfoques a la vez.
Terapia con medicamentos
Incluye la toma de medicamentos para aliviar el dolor, los espasmos musculares, mejorar el estado del tejido óseo, protegerlo y estimular la regeneración. El complejo suele constar de los siguientes medicamentos:
- Antiinflamatorio.
- Relajantes musculares.
- Condroprotectores.
- Vitaminas B.
La forma del medicamento la determina el médico. En el período agudo, los analgésicos se prescriben en forma de inyecciones; a medida que la condición se normaliza, se pueden usar ungüentos y tabletas. La eficacia de la terapia depende directamente de la exactitud del fármaco y la dosis seleccionados.
Tratamiento fisioterapéutico
Varios procedimientos ayudarán a aumentar el efecto de las drogas. Se prescriben sólo cuando el ataque agudo ha cesado y el estado del paciente ha vuelto a la normalidad. Han demostrado su eficacia en el tratamiento de la osteocondrosis de la región torácica:
- Electroforesis con anestésicos. Mejora la circulación sanguínea local, aumenta la eficiencia del uso del medicamento debido a la acción de pequeñas descargas de corriente en el tejido de la espalda.
- Magnetoterapia. La acción de los campos magnéticos ayuda a mejorar el estado de los tejidos blandos, reduce la hinchazón y alivia las terminaciones nerviosas pellizcadas.
- Fonoforesis. Implica la administración de medicamentos mediante ondas ultrasónicas. Ayuda a aliviar el dolor en el área problemática y normalizar los procesos metabólicos.
- Acupuntura. Al influir con agujas con extremos redondeados en puntos activos ubicados en todo el cuerpo, se mejora el funcionamiento de la columna y aumenta la circulación sanguínea.
- Terapia con láser. Ayuda a aliviar la tensión muscular, mejora el movimiento de la sangre y la linfa.
El médico decide qué métodos utilizar, en qué cantidad y durante cuántos días, individualmente, dependiendo del estado del paciente y del grado de progresión de la patología. En la última etapa de la osteocondrosis, muchos métodos simplemente no son efectivos y no tiene sentido implementarlos.
Sesiones de masaje
La visita a un masajista para la osteocondrosis la prescribe directamente un médico. La elección de un especialista debe abordarse con cuidado, ya que la experiencia en el trabajo con dolor de espalda y las calificaciones son extremadamente importantes. Es mejor realizar los procedimientos en cursos, generalmente de 7 a 10 días. Si aparece patología, se recomienda apuntarse a los siguientes tipos de masajes:
- Curación con las manos. Implica utilizar únicamente aceites o cremas. Ayuda a aliviar los espasmos, mejorar la condición, normalizar los procesos metabólicos.
- Hardware. Se diferencia del primero en el uso de dispositivos especiales en el proceso. El impacto en la espalda dolorida se realiza en dosis, lo que excluye daños accidentales si se sigue la técnica.
- Lugar. Los artesanos lo elaboran a mano influyendo en las zonas biológicamente activas. Ayuda a aliviar la tensión en la espalda, mejora el estado de los órganos internos.
- Enlatado. Mejora el tono muscular, pero es algo doloroso.
Entre otras cosas, el masaje levanta el ánimo, relaja y aumenta la resistencia del cuerpo. Por lo tanto, si no se altera la condición del paciente, se le debe incluir en una terapia compleja.
¡Información importante! Están estrictamente prohibidos los ejercicios, masajes, acupuntura u otros efectos en el área enferma durante el período agudo. Tampoco se recomienda calentar la espalda ni utilizar compresas con infusiones como tratamiento independiente en casa. Esto suele provocar una rápida progresión de la enfermedad y la aparición de complicaciones.
La etapa aguda detenida de la osteocondrosis entra en remisión. Durante este período, el paciente se siente bien, prácticamente no hay síntomas de la enfermedad, pero aún así vale la pena seguir las recomendaciones del médico. Una variedad de factores negativos pueden provocar una exacerbación. Estos incluyen hipotermia, actividad física excesiva, estrés, masajes inadecuados en la zona dolorida, permanencia prolongada en una posición y malos hábitos.
Posibles complicaciones
Si no se trata la osteocondrosis de las vértebras torácicas, con el tiempo la patología se convierte en la causa de deformaciones graves y cambios degenerativos en el cuerpo. Los principales son:
- Mal funcionamiento del sistema cardiovascular.
- Venas, arterias o vasos pinzados en la espalda.
- Distonía vegetativo-vascular.
- Escaso suministro de oxígeno al cerebro, desmayos y dolores de cabeza constantes.
- Fatiga, agotamiento, incapacidad para realizar trabajos físicos.
- Neuralgia intercostal.
- Alteración del sistema digestivo.
Es importante comprender los peligros de la osteocondrosis para poder iniciar el tratamiento de manera oportuna y seguir estrictamente todas las recomendaciones del médico durante la terapia.
Medidas preventivas
Es mucho más fácil prevenir la osteocondrosis que someterse posteriormente a un tratamiento a largo plazo. Además, los consejos sobre cómo mantener una buena salud también serán útiles para mantener el funcionamiento normal de todo el sistema musculoesquelético y de todos los órganos vitales. Las siguientes medidas preventivas ayudarán a prevenir el desarrollo de la enfermedad:
- Una dieta equilibrada, reduciendo el azúcar y la sal en la dieta, aumentando la cantidad de verduras, frutas y hierbas frescas.
- Evite la hipotermia, vístase apropiadamente según el clima.
- La ausencia de trabajo físico pesado y agotador o su alternancia obligatoria con el descanso.
- Corrija la posición de la espalda mientras está sentado frente a la computadora, leyendo o realizando otro trabajo.
- Más paseos al aire libre, especialmente en la estación cálida.
- Ejercicio regular y ejercicio por la mañana.
- Tratamiento integral oportuno de cualquier enfermedad inflamatoria.
- Organización de la higiene del sueño, uso de colchones y almohadas ortopédicos de alta calidad.
Reglas tan simples ayudarán a mantener la salud de la columna durante muchos años. Al mismo tiempo, solo requieren que la persona corrija su estilo de vida y abandone los malos hábitos.
La osteocondrosis de la región torácica es un trastorno grave que no se manifiesta en la etapa en la que es mejor tratarlo. Sus síntomas no son específicos, lo que complica aún más el proceso de diagnóstico. En ausencia de una terapia adecuadamente seleccionada, conduce al desarrollo de alteraciones en el funcionamiento de los órganos internos y deformaciones graves.





















